Recientemente me puse a pensar que viajar no solo implica irse a otro lugar pues para algunas personas la vida de hecho ya es un viaje en el cual vivmos aventuras, disfrutamos, peleamos con ella, y hasta a veces nos tratamos de separar cuando se nos hace una rutina.
Para los que les gusta viajar , esta vez nos fuimos de concierto a los Tajibos que cada año realiza el evento Apac con la Orquesta Juvenil, esta vez nos remontamos a la epoca de Beethoven nuestro gran amigo sordo pero con mucho talento. Aun no comprento como estos famosos genios nos dejaron un legado que hasta ahora sigue vigente pues como se dice lo "clasico nunca pasa de moda" creo que cada vez lo compruebo.
Desde que te sientas tu viaje comienza por ese alucinante mundo de las notas y las expresiones faciales de los musicos tratando de ineterpretar las composiciones para sentirlas con mas vigor.
Lo chistoso es ver como algunas personas de repente empiezan a mover la cabeja otros "disque cierran " los ojos para imaginarse,pues esa imaginacion se pasa a dormir...
La verdad sin embargo detras del genio de Beethoven es que existio un hombre con pasiones, aspiraciones, que siemrpe fue reconocido y admirado por su Don...
ahi les estoy contando mas ...
martes, 25 de marzo de 2008
viernes, 8 de febrero de 2008
"La Canción de la Hermandad" a Viña del Mar!!!
Así es Familia, Amigos/as, todos!!!
Como la mayoría ya sabe, esta canción de mi autoría premiada con el Disco de Oro en el 27º Festival Latinoamericano de la Canción, en EE.UU.; y que fué adoptada por la Asosiación Ruta Inka como el Himno Oficial de la Expedición Ruta Inka 2007; fué seleccionada para representar, en la competencia folclórica, a la Argentina en el 49º Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2008!!!
Es una alegría, emoción y orgullo enormes!!!
Somos 4 músicos; Gustavo Picche en batería/percusión; Ezequiel Guzzanti en charango, Neftalí Villalba en vientos andinos y yo en guitarra y voz.
Viajamos el lunes 18 de febrero y actuamos el miércoles 20 y el viernes 22. Si todo marcha bien volvemos a tocar el domingo 24, este día actúan las 3 canciones finalistas y se define quien gana...
Particularmente estoy muy ansioso por todo esto, en fin no hay palabras para describir lo que siento..., creo que es una mezcla de un montón de cosas, imposibles de definir en este momento.
Sólo espero poder transmitir el mensaje de mi canción, en este magnífico escenario. Poder llegar a los corazones del público y sembrar en ellos este mensaje de amor, paz, esperanza y hermandad de los pueblos..., esta es mi misión, mi objetivo y mi profundo deseo.
Les dejo algunas fotos de los músicos que forman mi grupo, debo agregar a Gustavo Polleto en el bajo y a Pablo Bahí en los teclados; ellos no viajan a Viña, pero son parte muy importante de la formación que me acompaña en la grabación de mi disco, y en las actuaciones que venimos realizando con éxito en los más importantes festivales de nuestra provincia.
Me despido de todos con un Gran Abrazo, mi mayor cariño para todos!!!
Ariel Benitez
Canta-Autor
viernes, 25 de enero de 2008
La Chura Tarija
Recorrer la ciudad de la sonrisa es todo una aventura sobre todo si vas en búsqueda de la buena vida. Esta ciudad es Tarija, la que para mi es destino de fin de año y de muchos recuerdos encerrados. Puedes tomar dos carreteras para ir en auto desde Santa Cruz: una es pasando por Villamontes, Entre Rios y la otra saliendo por la Argentina y entrando por Bermejo.Al llegar a Tarija la estadia resulta ser relajante. Si eres de los que creer que la vida debe ser buena, bonita y barata estas en el lugar adecuado. Cada dia que viajo ha esta ciudad trato de encontrar el secreto de lo que la hace encantadora,tal vez sea el aire que se respira, la vida tan tranquila que se lleva, la cultura que aún perdura y el valor que siempre se ha dado por esa tierra. Tarija aún queda en los recuerdos de los abuelos, donde se viven en las haciendas y se traginaba ha caballo, se visitaban a las familias para compartir la buena mesa y easa tardes de tertulia. Algunos dicen que Tarija es una Andalucia mas, pero a mi parecer Tarija es una Suiza sin niece y una Toscana con piedras y ríos. Si llegaste hasta este departamento descubrir sus destinos te seran todos muy cerca. Algunos se pierden porque dieron la vuelta en un laberinto con salidas. Para mi Tarija es una ciudad multifacetica con actividades aventureras y otras muy finas. Pasear por el centro es ideal pues la gente se reune en la plaza Lusi de Fuentes o en la Plazuela Sucre. Frente a la plaza esta el restaurante Gatopardo, donde tiene buena atención y rapides. Para los que son afiscionados a la comida tipica estan todos los mercados donde venden el plato tipico conocido como "Saice".Los mercados son lugares limpios y conocidos por todo boliviano que al momento de recomendarte te dicen no te olvides de " ir al mercado". Por las mañanas sirven jugos de fruta y en otros sector sopaipillas cn api que son una delici. Si escuchaste que Tarija es tambien la ciudad de los dinosaurios te aconsejo visitar el museo Paleontológico. Se dice que hace mucho tiempo atras Tarija era un lago por a formacion de sus montañas alrededor de ella. Pero para mi lo que antes fue un lago ahora es una calida residencia para el turista que va en búsqueda de sus secretos. Cerca del museo se puede aprovechar la Biblioteca que guarda con ella libros de mucha antiguedad, perodicos y fotos de la Tarija vieja. En mi estadia tuve la suerte de quedarme varias semanas mas y aprovechar de ir a todos los lugares . Uno de los que me cautivo y no pude creer que sea gratis para el visitante fue el Observatorio astronomo en Santa Ana que se abren lunes, martes y jueves por las noches, eso si te recomiendo tener el cielo despejado. La atencion es de primera y es el unico observatorio en Bolivia que cuenta con la ayuda de Rusia. Tarija es un lugar, que mas que cualquier otro puede abrirte el corazón a todo aquel que quiera ser parte de ella. Pasear por sus grandes campos es tora aventura y ahi si puedes ver el paisaje que se detiene ante ti para mostrarte su explendor, las montañas cerca tuyo, los ríos cristalinos, la cantidad de piedras, la combinacion de los viñedos y el entorno campestre que se vive. Si lo tuyo es el buen vino fino te recomiendo hacer la ruta de vinos y Singani, pero antes pasar por Cenavit para descubrir el proceso y la degustacion de la uva, algunos vinos como cabernett o moskatel y las tecnicas que se usan cautivan a muchos visitantes por el nivel al que se encuentran 2000mts m.s.n.m. Lo que aun quda en mi memoria, de todas las idas a Tarija son esos picnics familiares o entre amigos a orillas del río. Tarija tiene una tierra con mucho futuro pero debe tener cuidado con las erosiones. Tal vez una tierra dificil otra entre valles peo muy fascinante en conjunto dodne los colores y olores tienen una fuerza especial y la naturaleza en cada uno de sus aspectos ocupa el lugar que en otros lugares oucpan el arte y el ingenio humano. Aun me falta hablarte mucho mas sobre Tarija pero se que con esto al menos entra en tu lista de del próximo destino.
jueves, 6 de diciembre de 2007
Cruzando fronteras

Este es un viaje que nunca olvidare.
Ruta Inca una expedición que sigue las huellas de Manco Capac y Mama Ocllo con 108 expedicionarios aproximadamente de varios países del mundo desde Finlandia, México, Alemania, Panamá, Bélgica, Bolivia, Nueva Zelanda, Costa Rica, España, Perú, Marruecos, Chile, EE.UU., Argentina, Nicaragua, Puerto Rico, empezando desde Bolivia, siguiendo con Chile y culminando con la nueva maravilla del mundo Machu Picchu.
Diferentes grupos de jóvenes salían desde sus países el 19 para llegar a La Paz el 20 y el 21 junio comenzando en Tiahuanacu en el solsticio de invierno. La delegación de Bolivia partio en dos grupos. Uno el 18 y el otro el 19 en bus. El primer recorrido fue salir desde Santa Cruz a La Paz.. Comenzar en bus nos ha favorecido ya que ascendimos de forma leve y despacio a una altura de más de 3500 msnm, a comparación con SC. Con tanta preparación se me ocurrió tomar un sorochipil (la pastilla para el mal de altura) pero quien diría que no me funciono talvez fue porque no comí nada. Me sentí mal, que lo único que atine hacer después de no poder controlar la situación fue decirle a mi amiga “dame la bolsa de cuñapé” que era la única salvación y luego en menos de tres segundos pedí la ventana abierta y me sentí mejor al sentir el aire puro.
Cuando volví al asiento para tranquilizarme leí en el respaldarte “Feliz viaje… Cinfamar previene el mareo y vomito… bueno eso queda por probar si es cierto”
Llegue a La Paz y visitamos directo las instalaciones de la escuela militar. Ellos se encontraban con los cuartos y los baños preparados. Realmente quede orgullosa de ser boliviana y nunca pensé que una escuela militar fuera tan ordenada y limpia. El recibimiento de los militares fue muy hospitalario además de abrirnos sus puertas y hacernos sentir como en casa.
Tuvimos dos días de retraso en La Paz debido a mal entendidos y problemas que surgen cuando no hay comunicación. Eso porque existían dos grupos los expedicionarios que venían de Lima y los expedicionarios de La Paz. Sin embargo problemas existen en todas partes lo bueno es que cada uno de nosotros teníamos el espíritu de aventureros para seguir adelante, sin importar los problemas que existieran también surgían personas que daban soluciones.
Una vez todos en La Paz el grupo que no visito Tiahuanacu y el grupo que no visito La Paz se dividió para luego unirnos en un mismo grupo y partir directo hacia Copacabana.
Que esta llena de misterios junto con el lago Titicaca y por supuesto dentro de este majestuoso lago se encuentra la isla del sol y de la luna. Me gustaría mucho hablar de cada rincón que estuve pero solo el papel me limita para algunas. Así que cuando hable de Bolivia y de los de más países les mencionare los lugares más impactantes. Sin lugar a duda el lago Titicaca ha sobrepasado mis expectativas pues tiene el agua oscura por las algas que en el habitan, además de tener un oleaje se puede cautivar su grandeza, sin mas palabras podría decir que si usamos la imaginación y nos sentamos a contemplarlo ya no nos haría falta un mar.
Estuvimos navegando hacia la isla de la luna pero no pudimos entrar por el fuerte oleaje así que seguimos hacia la isla del sol lo espectacular es que si miras al cielo siempre encontraras al sol brillando y a la luna pálida esperando la noche.
Fue en la isla del sol o la isla Titikaka donde se encuentra, además de la roca sagrada que según muchos cronistas fue el sitio desde el cual Manco Capac y Mama Ocllo salieron a fundar la ciudad del Cuzco.
Luego del lago Titicaca y de estar unos días comprendiendo a una cultura que rinde su agradecimiento a la pachamama y al dios Inti. Nos dirigimos hacia el parque nacional Sajama la montaña más alta de nuestro país con 6500 mts de altura visitamos sus alrededores y como la noche nos había atrapado solo pudimos acceder a las aguas termales y a la compañía de la montaña.
Nos alojamos en Curahuara donde al día siguiente los alpinistas nos retaron a escalar
las rocas de origen volcánico, claro que están equipadas parcialmente con clavos cementados pero esta vez tuvimos la ayuda de cordeles, arneses y por supuesto la supervisión de los carabineros que nos apoyaban en cada paso que dábamos, ahí muchos perdieron el miedo a las alturas y a luchar por llegar a la cima fue una experiencia fuera de lo común.
Nuestro próximo punto fue el salar de Uyuni que para tener una imagen del frió que hacia, los vidrios se congelaron tenían escarchas de hielo y si no traías tu sleeping contigo te morías de frió, claro que todos anhelábamos que el sol saliera y nos calentara.
Creo que ahí fue donde comprendí que un rayo de sol tiene un gran valor por las temperaturas gélidas que hacen rechinar los dientes de frío, es que después de todo el recibimiento de una estrella tan potente lo hacia enigmático y poderoso. Después de estar varias horas en el bus pudimos apreciar esa infinita nube de sal y claro como llegamos casi al atardecer nuestros ojos quedaron cautivados con semejante contraste entre naranjas y celestes.
Diferentes grupos de jóvenes salían desde sus países el 19 para llegar a La Paz el 20 y el 21 junio comenzando en Tiahuanacu en el solsticio de invierno. La delegación de Bolivia partio en dos grupos. Uno el 18 y el otro el 19 en bus. El primer recorrido fue salir desde Santa Cruz a La Paz.. Comenzar en bus nos ha favorecido ya que ascendimos de forma leve y despacio a una altura de más de 3500 msnm, a comparación con SC. Con tanta preparación se me ocurrió tomar un sorochipil (la pastilla para el mal de altura) pero quien diría que no me funciono talvez fue porque no comí nada. Me sentí mal, que lo único que atine hacer después de no poder controlar la situación fue decirle a mi amiga “dame la bolsa de cuñapé” que era la única salvación y luego en menos de tres segundos pedí la ventana abierta y me sentí mejor al sentir el aire puro.
Cuando volví al asiento para tranquilizarme leí en el respaldarte “Feliz viaje… Cinfamar previene el mareo y vomito… bueno eso queda por probar si es cierto”
Llegue a La Paz y visitamos directo las instalaciones de la escuela militar. Ellos se encontraban con los cuartos y los baños preparados. Realmente quede orgullosa de ser boliviana y nunca pensé que una escuela militar fuera tan ordenada y limpia. El recibimiento de los militares fue muy hospitalario además de abrirnos sus puertas y hacernos sentir como en casa.
Tuvimos dos días de retraso en La Paz debido a mal entendidos y problemas que surgen cuando no hay comunicación. Eso porque existían dos grupos los expedicionarios que venían de Lima y los expedicionarios de La Paz. Sin embargo problemas existen en todas partes lo bueno es que cada uno de nosotros teníamos el espíritu de aventureros para seguir adelante, sin importar los problemas que existieran también surgían personas que daban soluciones.
Una vez todos en La Paz el grupo que no visito Tiahuanacu y el grupo que no visito La Paz se dividió para luego unirnos en un mismo grupo y partir directo hacia Copacabana.
Que esta llena de misterios junto con el lago Titicaca y por supuesto dentro de este majestuoso lago se encuentra la isla del sol y de la luna. Me gustaría mucho hablar de cada rincón que estuve pero solo el papel me limita para algunas. Así que cuando hable de Bolivia y de los de más países les mencionare los lugares más impactantes. Sin lugar a duda el lago Titicaca ha sobrepasado mis expectativas pues tiene el agua oscura por las algas que en el habitan, además de tener un oleaje se puede cautivar su grandeza, sin mas palabras podría decir que si usamos la imaginación y nos sentamos a contemplarlo ya no nos haría falta un mar.
Estuvimos navegando hacia la isla de la luna pero no pudimos entrar por el fuerte oleaje así que seguimos hacia la isla del sol lo espectacular es que si miras al cielo siempre encontraras al sol brillando y a la luna pálida esperando la noche.
Fue en la isla del sol o la isla Titikaka donde se encuentra
Luego del lago Titicaca y de estar unos días comprendiendo a una cultura que rinde su agradecimiento a la pachamama y al dios Inti. Nos dirigimos hacia el parque nacional Sajama la montaña más alta de nuestro país con 6500 mts de altura visitamos sus alrededores y como la noche nos había atrapado solo pudimos acceder a las aguas termales y a la compañía de la montaña.
Nos alojamos en Curahuara donde al día siguiente los alpinistas nos retaron a escalar
las rocas de origen volcánico, claro que están equipadas parcialmente con clavos cementados pero esta vez tuvimos la ayuda de cordeles, arneses y por supuesto la supervisión de los carabineros que nos apoyaban en cada paso que dábamos, ahí muchos perdieron el miedo a las alturas y a luchar por llegar a la cima fue una experiencia fuera de lo común.
Nuestro próximo punto fue el salar de Uyuni que para tener una imagen del frió que hacia, los vidrios se congelaron tenían escarchas de hielo y si no traías tu sleeping contigo te morías de frió, claro que todos anhelábamos que el sol saliera y nos calentara.
Creo que ahí fue donde comprendí que un rayo de sol tiene un gran valor por las temperaturas gélidas que hacen rechinar los dientes de frío, es que después de todo el recibimiento de una estrella tan potente lo hacia enigmático y poderoso. Después de estar varias horas en el bus pudimos apreciar esa infinita nube de sal y claro como llegamos casi al atardecer nuestros ojos quedaron cautivados con semejante contraste entre naranjas y celestes. La hija predilecta de Bolivia es el salar de Uyuni ahí nos recibieron en el cuartel militar y claro siempre con banda y con los brazos abiertos. Uyuni ha sido no solo para mi sino para muchos de los expedicionarios el toque mágico de aquello que no se puede comprender la grandeza de su existencia y aun así ¿como puede a ver vida en medio de un mar de sal tal como la isla del pescado? El salar de Uyuni nos trajo paz y cuando estuve sentada sobre la sal degustando un rico pollo con algunos amigos me di cuenta que por muy grande que sea el mundo siempre hay personas en medio de la nada que te acompañan a compartir el silencio. A todo ello el salar de Uyuni fue el momento de meditación y de mirar al futuro.
Desde el Salar de Uyuni tomamos el tren para cruzar la frontera hacia Chile uno de los momentos mas desesperantes de mi vida. Después de salir a las 2 de la mañana y compartir el asiento con dos personas y sentir el frío que entraba y mirar por la ventana que no existía vida afuera todo era desierto, sal, montañas no había ni un árbol. Teníamos que aguantar el frió, cruzar la frontera y esperar que se haga día para que el sol salga. Cuando llegamos a la frontera el papeleo y la revisada de mochilas fue eterna. Cada uno tenía que sacar todo lo que llevaba para el chequeo; no puedes llevar ni fruta ni nada que sea ilegal. En caso contrario es mejor que te lo comas antes que te lo revisen y te lo decomisen.
En Chile estuvimos en San Pedro de Atacama un lugar desértico pero donde podría decir que no existen limitaciones para salir adelante. San Pedro de Atacama a desarrollado una buena visión turística. A todos nos gusto mucho el pueblo, al estilo forastero donde todas las tiendas seguían una misma arquitectura. En San Pedro de Atacama pasamos de alojarnos en escuelas militares a hoteles donde nuestra fantasía de tener baño privado, ducha caliente y una cama confortable, solo fue de dos noches que las aprovechamos a lo máximo.
Conocimos algunos pueblos como Machuca, uno de los lugares donde pudimos ver nieve, para algunos expedicionarios era la primera vez que palpaban con sus manos el frío de la nieve empezamos a jugar y a tirar bolitas de nieve fue de lo mas divertido. En nuestra estadía en Atacama estuvimos en el valle de la luna con una topografía en erosión y desgaste de rocas, al llegar a este lugar nos prohibieron pisar los campos de dunas. La arena es oscura y clara .El espacio a tu alrededor es como estar en la luna, pues no existen árboles y la erosión le da ese toque espacial. Tuvimos una noche conociendo y admirando las estrellas, en sus diversas posiciones. San Pedro de Atacama cuenta con el radiotelescopio más grande del mundo, y así existen personas capaces para indicar las constelaciones formadas en la galaxia.
Nuestra visita siguió por Iquique, Arica y Putre. Fue en Arica donde nuestros pies sintieron el agua fría del océano Pacifico, pero solo el hecho de ver palmeras, arena y playa fue como sentirnos en Hawai. Luego de hacer varias fotos del mar pues sentimos un gran cambio de paisaje. Casi todo había sido montañas, desiertos y planicies con arbustos y pajas.
Conocimos el Morro de Arica en donde se encuentra la bandera chilena y el Cristo de la Paz con los escudos del Perú y Chile.
Visitamos la catedral de san Marcos de Arica.
Dejamos las playas y nos llevaron a más de 3500 mts. al nivel del mar. Ese lugar conocido como Putre a 145 Km. de la ciudad de Arica. En Putre estuvimos dos días en el “Hotel las Vicuñas”. Desde este punto nos dirigimos a la iglesia de Parinacota, nos tomamos algunas fotos en el lago Chungará, y estuvimos cerca de aquellos animales conocidos como vizcachas. Durante estos dos días tuvimos actividades culturales y almorzamos con el alcalde en el pueblo. Con mucha cordialidad la mayoría de los pueblos siempre nos han tratado con mucho ímpetu y respeto siempre dándonos a probar los platos típicos y a ver un poco de la cultura con danzas.
Así fueron los días avanzando cuando cruzamos la frontera con el Perú ya que nuestro objetivo se acercaba cada vez hacia Machu Picchu.
Al cruzar la frontera cambiamos de buses, cambiamos de país y nos dirigimos directo hacia Tacna donde nos esperaban desde la mañana los jóvenes de Turismo, entre esos días las 7 maravillas habían sido ya elegidas y Machu Picchu ya se encontraba entre ellas. Los estudiantes de la materia de Turismo tenían camisetas con la imagen de Machu Picchu así que intercambiamos poleras después de ver danzar la marinera.
Desde Tacna nos llevaron a visitar a Palca y ahí nos invitaron cuy. El cuy, es uno de los roedores más limpios siendo que solo come vegetales.
Esa misma noche teníamos que partir hacia Moquegua pero por problemas del país debido a un paro por la inflación de los productos y huelga con la “Sutep” (los profesores) solo pudimos llegar hasta Ilo lugar portuario donde nos quedamos 2 días en la Terminal de buses que aun no estaba en uso.
Sin embargo con todos estos inconvenientes el alcalde y la policía de Ilo se responsabilizo y siempre andábamos escoltados. La espera en estos lugares nos hizo degustar de comidas como el cebiche.
Por fin al tercer día salimos hacia Moquegua, el paraíso de las paltas. Pero nuestra llegada fue a Samegua un pueblo a 5km de Moquegua. El alcalde y el pueblo estaba ansioso por nuestra llegada, nos hicieron un pequeño presente.
Cada expedicionario tenia un anfitrión que le regalaba un pequeño obsequio de bienvenida, en mi caso fue una piedra con un gravado en bronce y una palta. Luego de la bienvenida el alcalde nos invito a comer a su casa y ahí nos esperaba el gran banquete con platos típicos, de postre todas las frutas que se puedan imaginar, y un aperitivo conocido como Pisco, este es un vocablo quechua que significa “ave” producto cultural del mestizaje indio y español. El Pisco en el valle de Moquegua se elaboro inicialmente con la uva negra criolla.
Al llegar a Moquegua dejamos nuestras maletas y nos esperaba una gran noche cultural con mucho ritmo en la sangre. Los bailarines que venían de una escuela de danzas realmente le pusieron mucho amor y ganas, me asombro mucho las expresiones en sus caras y sobre todo los movimientos que me ponía a mirar para poder aprender. Eso llamaría yo amor por el baile.
Nuestra estadía en Moquegua tuvo un amplio recorrido no solo por sus museos sino también por sus alrededores como fue la visita al cerro Baúl un sitio arqueológico. En su cima se encuentran los restos de la ciudadela amurallada de los Wari. La subida a este cerro fue una prueba para Machu Picchu, tenia unas cuestes y el sol quemaba. mirar abajo era mirar al precipicio y saber que si caías no existía ni una rama para agarrarte. Pero la belleza del paisaje era único se observaba a la izquierda el valle de Torata y a la derecha los cerros y muy al fondo los nevados.
Al día siguiente nos esperaba una de las ciudades que más me gusto por la conservación de su arquitectura traída por los españoles en una fusión de influencias de viejas culturas con el mestizaje, dando lugar a fachadas talladas. Arequipa que significa “si quedaos” en quechua. La historia cuenta que el Inca Manco Capac pasaba con sus soldados y decidió acampar y al momento de salir los soldados pidieron quedarse, entonces el Inca respondió en quechua “Air quepay”.
Nuestros días en Arequipa fueron cortos ya que salíamos al día siguiente para el valle del Colca donde se encuentra el cañón del Colca, además visitamos el pueblo de Chivay donde nos recibieron con mucho cariño. Sobre todo el cariño que venía de los niños. Los niños eran la alegría de ese pueblo. Pasamos de ser solo turistas, a ser parte de ellos. Se realizaron tardes deportivas, pintamos murales y pintamos pancartas con tizas de colores.
Desde Chivay nos llevaron a Cabanaconde un lugar muy visitado para avistar cóndores en pleno vuelo desde el mirador de la Cruz del Cóndor. Al principio fue perseverar hasta que los cóndores se animaran a mostrar sus piruetas en el aire. Luego de la espera siempre viene la mejor parte y es que la imagen de este cóndor quedo gravada en mi memoria. Un cóndor que voló hasta lo mas alto y se postro con las alas abiertas justo al frente del sol. Seguro que pueden imaginar esa foto hecha por mis ojos que hasta ahora la sigo teniendo.
De regreso pasamos antes por Arequipa para terminar de ver algunos museos de los cuales uno de ellos es el más importante, donde se exhibe la Dama de Ampato o la momia más conocida como “juanita”.
Seguimos nuestra ruta hacia Puno, la frontera con Bolivia y en donde se puede observar la otra parte del lago Titicaca. Desde este lado del Perú se pueden observar con más cercanía en las orillas del lago donde crece la totora y se refugian diversas aves y peces como la trucha. Al navegar el lago nos dirigimos a las islas flotantes de los Uros.
Islas que están hechas de totora, el cual es el material esencial para toda la construcción desde sus balsas de totora y las viviendas. Uros fue el lugar que siempre quise pisar, porque me habían dicho que al pisar sentías que te estabas hundiendo. Cuando llegue al salir del barco, un niño me estrecho la mano para ayudarme a subir fue muy lindo de su parte y sentí la misma sensación que cuando entras a la casa de alguien y te habré la puerta. Al pisar la isla comprobé que estaba flotando en una isla de totora.

La isla de los Uros es digna de una arquitectura propia y muy original. En ese momento me puse a pensar como el ser humano se busca el propio modo para sobrevivir y que tan ingeniosos podemos ser si nos lo proponemos.
La mayoría de los habitantes viven del turismo. Hacen paseo en las balsas de totora donde te cuesta 2 por 5 soles el cruzar de isla a isla. Cruzar en estas balsas ha sido una experiencia única.
Al día siguiente fue el día D. El bus salía hacia Cusco. Y nosotros nos dirigíamos al “ombligo del mundo”. A la llegada nos llevaron directo a la escuela militar. Y en la noche después de comer nos fuimos a conocer el centro del Cusco. Mi llegada fue única nos subimos a un mini taxi y antes de llegar cerramos los ojos, cuando llegamos le pedimos a Alberto que nos guiara hacia la parte mas bonita de la plaza, levantamos un poco la mirada y a la cuenta de tres abrimos los ojos. Huau ahí estaba la catedral del Cusco fue como habernos tele trasportado al futuro y de pronto abrirlos en ese preciso momento. Fue una sensación maravillosa y a la vez sorprendente.
Esa noche estuvimos alrededor de la plaza y conocimos una de las calles más famosas llamada Hatum Rumiyoc, en donde se aprecia un antiguo muro inca que fue parte del palacio de Inca Roca. Como parte de este muro esta la piedra de los doce ángulos que por cierto es admirable del trabajo inca en pulir y colocar cada piedra. Si alguno ha visto la película Diarios de Motocicleta, existe una parte en la cual el che Guevara se encuentra en esa calle y un niño le señala el muro de los Incas y a mano izquierda el muro de los incapaces. Así fue como me acorde y luego me di cuenta que los españoles no pudieron igualar a los Incas.
Estuvimos dos días en Cusco, y luego emprendimos un largo viaje en grupos de 25 personas, por tres días y dos noches, con sleeping bags, carpas, comida y un palo de ayuda para las subidas y bajadas a través de restos del Qhapaq Ñan (El “Qhapaq Ñan” era el camino principal, de donde se desprendían una serie de caminos laterales). Uno de los cuales es el mas impresionante y mejor conservado del cual une Cusco y Machu Picchu.
Solo podíamos llevar lo necesario, ya que llevar mas implicaba mayor esfuerzo para nuestras espaldas. Salimos de Cusco a las 4:30 am en un bus que nos llevaría hasta el Km. 82 donde teníamos que registrarnos y luego cruzar el puente colgante. El clima había cambiado de haber visto sol pasamos a neblina con lluvia y mucha vegetación, ríos caudalosos y montañas gigantes. Al momento de llegar empezó a llover y para bien de todos hicieron una parada en un pequeño pueblo para que compremos impermeables.
Una vez que cruce el puente y empecé a darle uso al palo que había comprado justo en la tranca, sentí que ese seria un largo camino intenso, pero aventurero. Mientras ascendíamos cruzaban portadores quechuas que cargaban equipajes, carpas y todo lo necesario para una estadía confortable. La carga era alrededor de los 40 Kl. sobre la espalda. Me impresiono bastante yo solo llevaba 11 Kl. y ya me estaba quejando y haciendo pausa cada 10 minutos. Me contaban por ahí que por día les pagaban alrededor de 50 soles. Era increíble la resistencia, la rapidez y la fuerza que llevaban esos hombres en la sangre. Para las bajadas existía un pequeño truco que lo aprendí preguntando y viendo como bajaban ya que si de pronto los veías cruzando por tu lado a
los 5 minutos desaparecían de tu vista y después de 3 horas los encontrabas en el punto de llegada armando las carpas y preparando la comida para los turistas que llegaban

El truco era visualizar las piedras planas y no quitar de ahí la mirada siempre pensando cual será tu siguiente movida. Así corrías a pasos a largos y no sentías el dolor claro que al parar mis piernas temblaban.
El primer día recorrimos alrededor de 8 horas con pausas para comer y descansar. Partimos a las 12 y llegamos como pudimos hasta el lugar de campamento a las 8. Ese día tuve que caminar de noche con linternas porque nos habíamos retrasado y la noche nos atrapo. Lo grandioso fue imaginar ser un inca en la noche caminando por esos senderos de piedra, escuchando el viento y el cansancio de tu corazón y sufriendo por las subiditas interminables. Hasta que al fin llegamos y solo nos dio para armar las carpas y dormir a 3780 mts, como momias para descansar las espaldas. Al día siguiente nos levantamos y al mirar al frente me di cuenta que había un nevado. Sobre la carpa había escarchas de nieve. Al salir hacia un frío que se te congelaban las manos si no usabas guantes.
El segundo día salimos bien desayunados y abrigados y conforme subíamos los escalones nos quitábamos las chompas una vez estando en calor.
Cada día la mochila iba disminuyendo de peso, pues la comida consistía en enlatados, frutas y barras energéticas. Conforme las comíamos se iban eliminando de la mochila.
Recuerdo cuan duro era escuchar que todo era subida y solo quedaba la esperanza que al llegar a la cima llegaría la bajada que todos anhelábamos. Claro que algunos me habían dicho que era mejor subir que bajar por que aquellas bajadas eran empinadas y muy pronunciadas. No obstante me quede con mi decisión que es mejor bajar que subir pues no te cansas tanto y gracias a los incas existían rampas y graderías talvez muy elevadas pero fácil de atravesarlas.
Ese día me acuerdo que mi sleeping estaba mal colocado así que lo saque y lo metí en una bolsa plástica para llevarlo a mano. Me di el gusto que como íbamos de bajada lo baje rodando hasta que en una se fue muy rápido y gracias a Dios no salio por el precipicio. Así llegamos hasta el siguiente campamento después de a haber pasado una subida costosa mas una lluviecita de regalo. Para la segunda noche ya habíamos bajado a 2 600m y habíamos recorrido 9 horas. Finalmente el último día nos levantamos súper temprano a eso de las 4:00 de la madrugada, para aprovechar la mañana.
Solo nos faltaba 6 horas mas, así que con linternas y esperando a que el sol saliera emprendimos nuestro sueño. Mientras caminábamos logramos ver una flora con diferentes especies de orquídeas y begonias, árboles exótico, además de ver sitios arqueológicos como el “Intipata” (promontorio del sol) o el “Intipunku” (puerta del sol).
En esta última se tiene una extraordinaria vista de Machu Picchu y su entorno constituyó en tiempos incaicos un puesto de vigilancia y de control. Al estar en la puerta del sol hay que tener mucha suerte para lograr ver a Machu Picchu, pues a veces y en el caso mió nos toco todo nublado. Por esa razón debíamos seguir bajando hasta que por fin en una curva me quede en stop. Y no podía creer lo que veía. ¡Machu Picchu! en frente mió. Todo el dolor de la espalda se me había ido, el cansancio disminuyo a cero pues ahora sabia que estaba cerca de llegar orgullosa. A medida que bajaba, también había turistas que subían y nos miraban con cara de asombro al vernos con semejantes equipajes. Claro a comparación de ellos que solo llevaban la botella de agua.
Al llegar a Machu Picchu nos encontramos con el grupo y el resto de los expedicionarios que ya habían llegado los días anteriores. Ese día habíamos llegado tan cansados que decidimos bajar al pueblo de Aguas Calientes, para que al día siguiente volvamos a Mach Picchu, con el fin de subir al Wayna Picchu, recorrer los templos, palacios, terrazas y los diferentes tipos de andenes en Machu Picchu. El Wayna Picchu significa en quechua “montaña joven” y ahí existen varios sitios arqueológicos como es el templo de la luna
Para llegar nuevamente a Machu Picchu existen dos opciones desde Aguas Calientes. Una es ir caminando y la otra es pagando 6 $ para ir en Bus. Los buses salen todo el día hasta las 5 de la tarde.
Para el siguiente día nos levantamos a las 4:30 y tomamos el bus ya que si uno quiere subir al Wayna Picchu debe estar antes de las 7 y solo 400 personas pueden entrar.
Algunos compañeros se animaron a ir caminando y llegaron justo con nosotros claro que se despertaron un poco más antes. Cuando llegue para hacer la fila, empezó a lloviznar pero solo fue hasta las 10 cuando subimos las gradas empecé a contar y llegue a las 934 escalones claro que descanse un buen tiempo en ese mirador por que todo estaba nublado y aun no se veían Machu Picchu.
Me senté un rato y cerré mis ojos, en ese momento sentí mariposas en mi estomago al saber que me encontraba a 2,667 mts.de altura. Era increíble. De pronto el cielo fue despejándose y aparecían pedazos de tierra, pero ya alrededor de las 11 el sol empezó a brillar y las nubes se difumaron. Desde donde se contemplaba la tranquilidad, la grandeza de las montañas, el sonido de los pájaros, el tren que pasaba, Machu Picchu con puntitos que eran los turistas que llegaban en los buses, se escucha el río, se ve al sol en la palma de tu mano y el cielo a unos cuantos pasos. El esfuerzo de 934 escalones empinados, estrecho y en algunos casos tramos con escalinatas talladas en la roca vale la pena.
A medio día bajamos para Machu Picchu paseamos por los templos y al estar ahí y mirar al Wayna Picchu era asombroso y decir yo llegue hasta ahí.
Eso también te hace sentirte una maravilla enigmática y mística.
Y así concurrió este viaje después de una clausura en Cusco con la entrega de diplomas y la canción del Qhapaq Ñan compuesta por Ariel Benitez, un argentino con mucho talento. Esta canción es aquella que se identifica con la Ruta Inka y la cual nos a seguido desde el principio hasta el final.
Cuando empezamos a cantar la canción nos pusimos en una ronda todos abrazos orgullosos de haber logrado lo que nos propusimos, pero tristes de ver que este sueño había acabado. Pero dentro de nuestros corazones tenemos la certeza que aquella experiencia nadie la compra con oro y es una de aquellas que te marca la vida y te marca el recuerdo de cada vivencia. 41 un días en los cuales cada uno de nosotros compartimos y intercambiamos costumbres, culturas y aprendimos de otras diferentes a las nuestras.
Y para motivarlos a la siguiente Ruta Inka como dijo un amigo cusqueño:
“Hubo momentos de alegría, tristeza, hambre, sed, cansancio, felicidad intensa. Ruta Inka fue como la vida misma, donde ante las adversidades, los aventureros querían ser parte de la solución” (Lenin Thupa, Universidad San Antonio de Abad)…
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tras las huellas de Manco Capac
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